martes, 4 de julio de 2017

Cosas de mi hijo de dos años

Mi hijo duerme cada noche, con su chupete y su mantita, ademas!! de dormir encima de mama!!!  anoche antes de irnos a dormir voy a buscar su manta y su chupete y solo encuentro la mantita y le digo:
 toma a tita (que es asi como la llama) voy a buscar a api (nombre del chupete) lo busco por todas partes y le pregunto a el, hijo donde esta Api?
 A lo que me contesta: mama cuna, voy miro en la cuna y nada no esta, me vuelvo loca buscando a api y nada sigue sin aparecer a lo que insisto, hijo donde has dejado a api? pero,,, el se hace el sordo para evitar tener que irse a dormir y le vuelvo a insistir,,hijo donde has escondido a Api ?ya sabes que sin el no te puedes dormir ,asi que..... ayudame a buscarlo que tu sabes donde esta!!!
 Y va y se me pone ha hacer como que ronca!!!!, sera......bicho!!!  En vista de que no le interesa buscar a api,
Le digo: bueno pues hoy tendrás que dormir sin Api, porque mamá no consigue encontrarlo, le saco otro chupete,,,,, le da dos o tres vueltas,,,,, lo mira,,,, y lo vuelve a mirar  con cara de pocos amigos, y se lo pone en la boca. Al final consigo encontrar a Api dentro de uno de esos coches que tienen figuras para colocarlas dentro , lo dejo en la mesita de noche por si a medianoche se despierta buscando a Api, duerme toda la noche con el nuevo chupete y cuando de madrugada se despierta y le doy a Api con la luz apagada me dice nooo ese nooooo, ese no me gusta . Tócate las narices!!!!!

lunes, 16 de enero de 2017

Por fin somos Papás!!!!!

Hola!!!! tengo muy poquito tiempo para escribir pero  intentaré contarlo lo más rápido que pueda  a los que me seguís y no he tenido oportunidad de contárselo personalmente, quería que supierais que el 10 de octubre de 2016  por fin nos llamaron y fuimos asignados siiiii aunque parezca mentira ¡¡¡¡somos papas!!!! de un niño que ahora tiene 21 meses, hace tres meses que está con nosotros y no se si será pasión de madre, pero es muy guapo!!!! eso si .... todo lo que tiene de guapo lo tiene de terremoto esta enamorado de los cantajuegos asi que se pasa el dia pidiendome que le cante las canciones para bailar y no se cansa nunca, es un amor y se ha adaptado a nosotros y a la familia muy bien, asi que estamos muy contentos.Han sido las mejores Navidades de nuestra vida!!!!
Al contrario de lo que pensamos en los primeros años, es de adopción nacional siempre creímos que nuestro expediente de internacional llegaría antes, pero no ha sido asi ,supongo que son cosas del destino, ahora sé que todo nuestro sufrimiento ha tenido una razon no podia ser otro. tenía que ser este y os digo una cosa si lo hubiera parido no se parecería tanto a nosotros.
Bueno os dejo estoy agotada y mi terremoto es como un reloj todas las mañanas.

Mil besos

sábado, 14 de mayo de 2016

No es que no escriba ,porque me he olvidado...... nunca se olvida un deseo, ni un sueño por cumplir, es que a veces las cosas se ven mejor desde la distancia y se sufre menos, porque no es lo mismo ver andar ,que recorrer el largo camino con sus enormes  baches y sus gigantescas piedras.
Que llegado  a un punto ya no sabes si sientes o padeces, que hay que meterse en la piel del otro para poder entender, que no por compartir camino ese camino es igual para todos y que la suerte ocupa un papel muy importante, Pero que aun así , merece la pena seguir andando ,aunque nunca vuelva aquello que perdiste en el camino.

                                        



No es que me haya  olvidado...... si no que a veces es demasiado oscuro el camino que intentamos recorrer.

miércoles, 9 de marzo de 2016

La estrella

Una vez oí contar una historia sobre una estrella que brillaba tanto que se podia ver incluso de dia, que no hacía falta la noche para ver su luz.

Nunca hemos de perder la ilusión aunque la realidad no sea la que queremos, soñar con cumplir un deseo nos alimenta de esperanza y nos hace mas fuertes .

No hay que dejar de tener ilusiones por que quizás algún día  nuestros sueños y deseos se nos pueden cumplir.



viernes, 11 de diciembre de 2015

Y que mas da ........de que forma o color

Y que más dá !! nunca lo entenderé!!
Se que todavia no soy madre ,y quizás, no sea la persona mas indicada para hablar de este tema, ya que no sé, si algún día conseguiré serlo, cada día me parece más imposible, pero lo que si sé, es que se quiere igual o más a un hijo adoptado que a uno biológico y lo sé porque lo he visto y lo he sentido en much@s de vosotr@s e incluso creo haberlo sentido, aunque .... por un, muy breve periodo de tiempo.

Y lo que nunca podré entender es como todavía hoy en día existen personas que dicen" yo nunca adoptaría un hijo", pero sin embargo, conciben como algo natural el hecho de aceptar un tratamiento por ovodonación, donación de esperma etc... Y que, por el simple hecho de llevarlo en su vientre lo haga mas hijo suyo, que uno adoptado,

Desde mi propia experiencia y después de muchos años en este camino, me doy cuenta ,que en todo este tiempo hemos podido escuchar de todo sobre adopción, cosas buenas, muchas, pero también cosas horribles.

Cada vez  que yo, o mi marido hablámos de nuestra ilusión por adoptar, aun después, de casi siete años de larga espera,escuchamos cosas como....."" a no yo no adoptaría!!! pero no por nada!! si no porque no me veo capaz de soportar tanto tiempo de espera"" .
Pero sin embargo no le importaría esperar el tiempo que hiciera falta para una reproducción asistida, si no consiguiera ,quedarse embarazada de forma totalmente natural. O...... a no, yo de ti no adoptaría, los hijos solo traen problemas y mas si son adoptados ,que ganas de complicarte la vida.
Pero....... ella, tiene dos hijos biológicos y un nieto y yo nunca le he oído decirle a su  hija que tener hijos es complicarse la vida.
O cosas como,  a no, yo adoptar no, con lo problemáticos que son estos niños.... lo veo a diario en el colegio..... yo si no pudiera tener hijos me haría varias inseminaciones hasta conseguirlo ,y si ,ni aun asi lo lograra , como mucho adoptaría a un niño ruso, chino..... no se ,aun aun, a lo mejor! ,pero.... negro o moro ni de coña.
 POR DIOS!!!!!! PERO EN QUE MUNDO VIVIMOS? perdona, pero eres un neardental, inculto, racista o no se que tipo de persona eres, lo que si se, es que estas en mi vida porque no me queda mas remedio, porque yo de verdad que no he elegido tenerte , pero que sepas que no eres fruto de mi devoción, aunque por la forma  en que te comportas conmigo con esos aires de superioridad y de indiferencia hacia mi, creo que el amor es mutuo!!! y  aunque probablemente hayas estudiado más que yo, (aunque tengo mis dudas), eso no te hace tener  mas cultura ni ser mejor persona, que yo, cada dia me lo demuestras un poco mas con tu forma de pensar y tu actitud.

Ser madre o padre de una forma o de otra,que un hijo sea blanco, negro, amarillo o del color que sea que mas dará? si realmente lo que importa es que todos somos seres humanos con sentimientos , con ganas de ser queridos y de querer , con el mismo color de sangre sin importar de que tipo sea o acaso esta gente realmente tiene la sangre de un color diferente al mio? como mucho la tendra MALA pero de otro color, no!! Y esa gente es la que presume de ser una familia unida, por el hecho de decir  que son sangre de su sangre, como si la sangre estuviera por encima de todo,cuando quien realmente manda son los sentimientos y el corazón .


Te la dedico a ti y a tu hija por ese amor incondicional de madre a hija sin importar de donde venga cada cual. porque lo que manda por encima de todo es el AMOR




viernes, 6 de noviembre de 2015

LA ADOPCIÓN - Trailer Oficial HD. Castellano

Este es el trailer de la pelicula "la Adopcion" tiene muy buena pinta y esta basada en una historia real.  Estoy deseando verla.

Querida mamá de un niño adoptado



Querida mamá de un niño adoptado,

Te conocí en una clase de educación para la adopción. Me encontré contigo en la agencia. Te vi en la clase de mi hijo. Te vi en internet. Fui a verte a propósito. Pero también te vi por casualidad.

No importa. La cosa es te reconocí a la primera. Reconozco la tenacidad obstinada. El coraje. La lucha. Porque todo lo que tenías era una decisión y nada de lo que tenías era fácil. Eres el tipo de mujer que hace que las cosas pasen. Al fin y al cabo, conseguiste que esto ocurriese, lograste la familia que tienes.

Quizá rezaste por ello. Quizá tuviste que convencer a tu pareja de que era lo adecuado. Quizá lo hiciste sola. Quizá la gente te dijo que te conformases con lo que tenías. Quizá alguien te dijo que tu destino era no tener al hijo que ahora acaricias. Quizá alguien te advirtió de lo que le pasó al amigo del vecino de su primo. Quizá los ignoraste.

Quizá llevabas años planeándolo. Quizá tuviste una oportunidad. Quizá gastaste los ahorros de tu vida. Quizá no era tu primera opción. O quizá sí.

Sea como fuere, te reconozco. Y veo cómo te aferras a ello. A veces con demasiada fuerza. Porque eso es lo que se suele hacer, ¿no?

Sé todos los libros que te leíste. Los que todo el mundo lee sobre los patrones del sueño y sobre los beneficios de la tela frente a los materiales desechables... Pero muchos más. Los que tratan sobre los trastornos del apego, sobre los bancos de leche, sobre los bebés que nacen con adicción al alcohol, a la cocaína, a la metadona. Libros sobre retraso cognitivo, sobre deficiencias en el lenguaje. Sobre instituciones de apoyo y asesoramiento, sobre impuestos y seguros, sobre los pros y los contras de la adopción abierta, sobre derechos y leyes...

Sé lo que es la identificación por huellas dactilares, lo que son los primeros tests, los informes de crédito, las entrevistas, las referencias. Conozco las (muchas) clases que hay. Conozco la frustración que produce un papeleo burocrático sin fin. Las horas de echar cuentas y de organizar todo tipo de campañas y ventas para conseguir dinero.

Sé que nunca perdiste de vista lo que querías.

Sé lo que sentiste cuando recibiste esa llamada: ese subidón interno que te llevó hasta lo más alto. Y luego el bajón de pensar que, bueno, estas cosas también fracasan.

Quizá se lo contaste a tu madre y a un par de amigos íntimos. Quizá se lo gritaste al mundo. Quizá te diste el capricho de decorar la habitación del bebé, de comprar una sillita para el coche. Quizá te compraste una mantita suave, sólo una, y te la llevaste a la mejilla cada noche.

Sé las visitas que hicieron a tu casa. Sé que se te agrietaron los nudillos de limpiar cada milímetro de superficie la noche de antes. Sé que se te quemó el pastel de café y que justo antes de que el trabajador social llamara al timbre, tú te estabas retocando el rímel.

Sé que hubo visitas de seguimiento, cuando tú llevabas tres semanas sin dormir porque el bebé tenía cólico. Sé que querías demostrar a toda costa que tenías todo bajo control, aunque hubieras vuelto a trabajar y a echar horas de más... Quizá sin baja por maternidad, sin la familia, sin los platos ni las flores ni los globos de bienvenida.

Te he visto en muchos países, en tierras lejanas, en hoteles sucios, gastando tus vacaciones laborales, luchando por entender qué te están prometiendo y qué no. Luchando por dar tu amor a ese pequeño que está desorientado y tiene miedo. Esperar, desear, saludar, amar, volar, acoger, volver a casa.

Te he visto esperando en la puerta del hospital cuando nació el bebé, tratando de dilucidar cuál era tu lugar en esa escena. Te he visto la cara cuando oíste que una enfermera susurraba a la madre biológica que no tenía por qué seguir adelante con ello. He visto cómo dabas a la madre biológica todo tu respeto y paciencia y compasión en esos momentos... mientras te mordías el labio y cerrabas los ojos, sin saber si cambiaría de opinión, si todo había sido un sueño que llegaba a un abrupto final en un ambiente estéril. Sin saber si ese era tu momento. Sin saber casi nada.

Te he visto mirar al bebé a los ojos, preguntándote si es realmente tuyo, preguntándote si puedes tranquilizarte lo suficiente como para dejarte llevar.

Y entonces, coges al bebé en tus brazos, en casa, esa primera noche. Con sus deditos entrelazados en los tuyos. Con su corazón latiendo contra el tuyo.

Conozco esa sensación. Esa perfecta y esperanzadora felicidad.

También conozco el día de la adopción. Los nervios esa mañana, el juez, las formalidades, el alivio, la alegría. El soltar un suspiro que quizá ni siquiera sabías que llevabas aguantando durante meses. Meses.

He visto que conociste a los padres biológicos y a los abuelos semanas o años después. Te he visto compartir a tu hijo con desconocidos que tienen su misma nariz, su sonrisa... Gente que lo quiere porque es uno de ellos. He visto que lo coges por las noches después de esas visitas, cuando está un poco revuelto y confundido y sólo quiere coger un peluche y apoyar su cabeza en tu hombro.

He visto tu preocupación cuando a tu hijo le mandan en el colegio que haga un árbol genealógico. O cuando le piden que lleve fotos de su papá para comparar los rasgos que ha heredado. Sé que te preocupas porque puedes proteger a tu hijo de muchas cosas... pero no puedes protegerlo de ser diferente en un mundo tan propenso a celebrar la homogeneidad.

Te he visto en la consulta del médico, rellenando el historial médico y dejando huecos en blanco, signos de interrogación, esperando que esos espacios no se conviertan después en un problema mayor.

Te he visto responder a las preguntas complejas, a las preguntas que tienen que ver con el por qué, y con el cuánto, dónde, quién, ¿cómo, Mamá? ¿Cómo?

He visto que te preguntabas cómo reaccionarías la primera vez que escuchases el temido: "Tú no eres mi mamá de verdad". Y te he visto sonreír con dulzura ante esa cuestión, manteniendo la calma y el cariño, hasta que te encierras en el baño y amortiguas el llanto con el sonido de la ducha.

Te he visto avergonzarte un poco cuando alguien le dice a tu hijo lo afortunado que es por tenerte. Porque sabes con todo tu ser que es al revés.

Pero, ante todo, quiero que sepas que he visto cómo miras a tu hijo a los ojos. Y aunque nunca veas en ellos un reflejo de los tuyos, ves algo igual de potente: un reflejo de tu amor absoluto e imparable por esa persona que creció entre tus lágrimas y risas, y cuya pérdida sería la pérdida de ti misma.

***

Escribí este artículo después de leer la disertación de Lea Grover titulada 'Dear Less-Than-Perfect-Mom' [Querida mamá lejos de ser perfecta]. El post de Lea era maravilloso y me hizo reflexionar sobre las madres que hemos encontrado a nuestros bebés a través de la adopción y que hacemos frente a retos únicos. Espero que lo disfrutes, tengas o no un hijo adoptado.
Este post apareció originalmente en el blog de la autora, KathyLynnHarris.com, fuepublicado con anterioridad en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco